Cómo elegir el menú de boda en 5 pasos

El menú de boda es una de las partidas más entretenidas de la organización. Antes de nada, la pareja debe expresar sus deseos y consultar qué catering son capaces de cumplirlos, tanto en la estructuración del menú como en el tipo de alimentos; para proseguir, los novios acometen la degustación de las opciones de los catering, una experiencia divertida y muy suculenta.

Ya que los tiempos han cambiado y no existe una sola versión de menú de boda, el trabajo es más arduo, pero mucho más dinámico.

En este momento entran en juego asuntos como los menús especiales, organizados bajo el paraguas de alergias (lactosa, gluten…), ideales (vegetarianismo, veganismo…) o religiones. También nuevos conceptos, como los banquetes tipo cóctel, buffet, o nuevas estructuras que incluyen menos platos.

Y por supuesto la eterna pregunta de cuánto vale un menú de boda. Lo cierto es que los precios varían mucho en función del menú elegido, pero pueden ir desde los 70 euros a 250 aproximadamente. Dependerá del lugar, el tipo de menú, platos elegidos, extras, etc…

Todo vale, así que no pierdas detalle de cómo elegir el menú de tu boda en 5 pasos.

1. Ofrecer bebidas variadas
2. Organizar un cóctel perfecto
3. Primer plato
4. Segundo plato (y tercer plato)
5. Postre y sorpresas

1. OFRECER BEBIDAS VARIADAS

Teniendo en cuenta que la temporada de bodas comienza en mayo, y que la mayoría de estas celebraciones se desarrollan en primavera y en verano, la mayoría de las ceremonias suelen acalorar a los invitados que buscarán refugio en bebidas frías. A partir de este momento, comienza el cóctel, que debe estar provisto de las tres bebidas pertinentes (cerveza, vino y refrescos), aunque hay mucho más donde puedes escoger.

Para buscar la variedad y lo saludable, aprovecha la alegría de té helado, los zumos naturales y los smoothies, variantes muy refrescantes y sin alcohol que, en el caso de los últimos, utilizan frutas variadas tras una preparación 100% natural.

También puedes incluir sangría (de vino tinto, blanco o champán), tinto de verano o cócteles. Lo importante es calmar la sed de tus invitados, pero también ofrecer alternativas y generar buena impresión, ya que es el primer detalle gastronómico que se van a encontrar y por eso hay que saber cómo elegir la bebida. Prepárales para lo mejor.

Para el banquete, despliega una selección de diferentes vinos, cerveza, refrescos y alternativas como cócteles para los más atrevidos. Para la fiesta, no olvides variedad de bebidas alcohólicas, con las marcas más recurrentes y las mezclas más habituales, incluyendo sorpresas para momentos puntuales. Arriésgate con innovaciones como cócteles moleculares. ¡Seguro que les dejas de piedra!

2. ORGANIZAR UN CÓCTEL PERFECTO

El cóctel es uno de los momentos más interesantes de la boda. Los invitados empiezan a relacionarse y qué mejor que hacerlo con una bebida en la mano y buena comida pasando alrededor. Así, con los asistentes hambrientos, debes mostrar algunas de tus mejores cartas para que vean cómo será tu gran día en materia gastronómica. No lo hagas excesivamente largo, pues luego espera el banquete si has elegido esa opción, pero tampoco seas demasiado escaso y dejes a tus invitados con más ganas de vanguardia culinaria y charlas.

Lo más importante es ser original. Salte de la norma con productos nuevos, reinvenciones, alimentos exóticos, comida fusión y presentaciones rompedoras. Todo ello cala en el invitado de una manera especial, generando un recuerdo imborrable. Apuesta por los foodtrucks o puestos de comida, una alternativa muy especial e ideal para el cóctel de tu boda.

Utiliza la influencia de otros países para salir de la rutina. El sushi ya lleva tiempo robando corazones en las bodas, así que opta también por tempuras, homenajes a la comida mexicana, influencias árabes, guiños peruanos con ceviches y tiraditos, pinchos de las mejores carnes argentinas, pequeñas hamburguesas con salsas únicas… La gastronomía del mundo comprende una paleta de sabores muy especiales con los que puedes jugar. Utiliza también los clásicos españoles y reinvéntalos con nuevos sabores y formas de presentación repletos de buen gusto. A partir de aquí, la imaginación del chef es el único límite.

Recurre, como ya hemos dicho, a presentaciones únicas y diferentes formas de consumir. Haz uso de cucharillas, palillos, cucuruchos y recipientes de todo tipo; insta a tus invitados para que usen las manos, dispón salsas para buscar nuevas sensaciones…

Por supuesto, no te olvides de la comida más saludable y la especial para intolerantes. Ya sea a través de puestos especiales o aperitivos propiamente dichos, ofrece variantes veganas como hummus, tapenade (paté de aceitunas), sushi vegano, hamburguesas veganas, ensaladas y sopas frías como gazpacho. Por otro lado, innova con la disposición de diferentes corners, tan célebres en los últimos años, y cada vez más recurrentes por la versatilidad que ofrecen, tanto para comer como para relacionarse con el resto de invitados. Hay de todo tipo: embutidos, mariscos, cócteles, ensaladas, frituras, comida rápida…

3. PRIMER PLATO

En las bodas actuales es recomendable incorporar información sobre los diferentes ingredientes que componen los platos. Los alérgenos figuran en los menús de los mejores restaurantes y en tu boda no pueden faltar como advertencia para tus invitados. Asimismo, las alternativas para intolerantes o veganos deben aparecer reflejadas.

Para bodas de otoño y de invierno, el primer plato sirve para entrar en calor. Por eso, una crema o una sopa caliente es perfecta pero asentar el cuerpo antes de empezar con los siguientes platos. Utiliza las verduras y los mariscos para elaborar tu primer plato y dar la bienvenida al resto de especialidades.

En verano, sin embargo, el menú es más frío y se ve reflejado en este primer plato, consistente en cremas y sopas frías, pero también en otros productos más elaborados. Así, son recomendables las ensaladas frías o templadas, con perdiz o bogavante; cremas finas tipo vichyssoise, de champiñones y setas o de zanahoria; carpaccios y tartares de salmón o de atún con su acompañamiento de encurtidos y cítricos; gazpachos tradicionales o variantes de sandía, fresas o frambuesas; salmorejo y ajo blanco… Las opciones para verano son más amplias y más suculentas, además de refrescantes.

4. SEGUNDO PLATO (Y TERCER PLATO)

En caso de que el menú solo incluya un plato principal, el sorbete (si lo hay), se introduciría justo antes de dicho plato. Al tradicional sorbete de limón y cava se han añadido variantes de mandarina, mango, frutas del bosque o mojito. Si el menú incluye dos platos principales, normalmente carne y pescado, el sorbete se colocará entre ambos y evitará el solapamiento de sabores.
Ahora, llega el plato principal, que en las bodas de los últimos años ha perdido en contundencia gracias a los cócteles más largos, los postres variados y las recenas. Y este suele ser de pescado o de carne, con la alternativa vegetariana y vegana para los que así lo deseen (esto es muy importante en las bodas de los últimos años).

Si optas por la carne, la roja es la más utilizada, pero ya que es más rica en grasa, últimamente se sustituye por carne de ave para hacer más saludable el menú. Teniendo en cuenta que en una boda se come mayor cantidad que cualquier día, quizá no sea una mala alternativa. El pato también es una opción que está ganando enteros con el paso de los años. Y para acompañar la carne roja o el ave, recomendamos salsas con puntos dulces para generar contraste, así como pequeños detalles en el plato, ya sea salsas secundarias o acompañamientos sorpresa (eucalipto, flores, frutas…).

En el caso del pescado, el mero, el lenguado, la dorada, el rodaballo o la merluza, esta última mucho más tradicional, son las más escogidas, aunque también se recurre al atún, la caballa o la corvina, con más influencia en los últimos años.

Todos ellos se presentan en diferentes elaboraciones y con distintos acompañamientos, algunos más vanguardistas y otros más tradicionales: salsas, verduras en tempura o salteadas, patatas de diferentes estilos y preparaciones, frutas, productos exóticos como dátiles, hierbas y especias… Lo importante es jugar con las texturas, los sabores y los olores para crear sensaciones únicas.
La alternativa vegana es imprescindible, así como la opción exenta de gluten o lactosa, dos de las intolerancias más extendidas. El seitán con crema de patatas, risotto vegano o albóndigas de verdura son opciones que se manejan en las bodas con participantes veganos.

En el caso de que la boda tenga dos platos principales, algo cada vez menos habitual, se pueden combinar todos los mencionados anteriormente para tener una variante de carne y pescado, o de platos veganos si es el caso.

5. POSTRE Y SORPRESAS

El toque final del banquete debe ser una obra sin parangón, sobre todo en los tiempos actuales de experimentación, vanguardia y fusión. Hoy en día, la gastronomía es un arte en sí mismo y la repostería una de sus áreas que más innovación permiten.

Hoy en día, la tarta o pastel nupcial no es el único postre disponible. De hecho, existen otros que pueden acompañar a dicho pastel, como fruta dispuesta en brochetas o helados de diferentes sabores. Además, pequeños postres como cupcakes, macarons o golosinas dispuestas en diferentes áreas del salón o jardín.

En cuanto a la tarta, las hay de muchos tipos. Destacan la clásica (o fondant) de pasta blanca, la tarta de bodas por excelencia; la naked cake, de estilo vintage, muestra el interior del pastel, la tarta al natural, y está decorada con frutas y flores; tarta acuarela (o al lienzo) que mezcla tonos para decorar su superficie como si de un cuadro se tratara; la ruffle, una de las más elegantes, utiliza formas onduladas a través del merengue y la llamada boquilla de pétalo; y finalmente, la tarta falsa, vacía en su interior pero usada solo para cumplir con el ritual de cortar el pastel, dejando otro postre para los invitados.

Además de los diferentes puestos con dulces que llenen los corners durante la fiesta, es aconsejable incluir un plan de recena que llegue a la mitad de la fiesta. Las elaboraciones a partir de pan suelen triunfar: bocadillos, pizzas, hamburguesas, roscas, tostas y empanadas.

Suerte!!!

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